Nació en Fuente Vaqueros, Granada, el 5 de
junio de 1898 y murió fusilado por los rebeldes franquistas en el
camino de Víznar a Alfacar, Granada, el 18 de
agosto de 1936. Poeta, dramaturgo y prosista. Fue
ampliamente conocido por su habilidad en otras artes, dibujo y pintura. Formó
parte de la generación literaria del 27, la poesía contenida en su libro Romancero gitano, tuvo una gran
influencia en los jóvenes poetas nicolaitas de la década de los treintas. El
libro en varias ocasiones circuló en copias mecanoescritas entre los universitarios
michoacanos.
(...)
Desplazamientos
de civiles durante la guerra
[Testimonios]
Desplazados
civiles en la carretera de Málaga-Almería
Sise detuvo el coche. Salí y me pare en el centro de la carretera. ¿De
dónde venían? ¿A dónde iban? ¿Qué había ocurrido? Me miraban quedamente, de
soslayo. No tenían fuerzas para continuar, pero temían detenerse. Los fascistas
iban tras ellos, dijeron ¿Málaga? Sí, eran de Málaga, y Málaga había caído.
Volví al camión Hazen llevaba la cámara preparada. Vigile con gravedad mientras
tomaba fotos desde las cunetas y lo alto del camión. Pensé en Málaga. ¡Una
impresionante derrota! ¿Cómo había sucedido? Pero no cabía pensar en ello
ahora. Lo que importaba era que en ninguna parte de este lado de la ciudad
cautiva, las tropas leales, seguramente se estarían reagrupando. En alguna
parte habría nuevas defensas, combatiendo más amargamente ahora. En alguna
parte de la carretera habría lucha acciones de la retaguardia, al menos,
heridos, moribundos, necesitados de la sangre que traíamos de Madrid.
Henry Norman Bethune, miembro de la Brigada
Internacional canadiense, febrero de 1937.
El
campamento de concentración de Argelès-sur-Mer
En Argelès se encuentran aproximadamente 100,000 hombres. Esta enorme
avalancha humana quedó instalada frente al mar, sin otro límite que la playa y
una cerca de alambre de púas fijadas en una extensión de dos y medio kilómetros
de largo por medio de ancho. El campo de concentración propiamente dicho, no
tenía, al crearse, ni una tienda de campaña, ni una barraca, ni un cobertizo,
ni un muro, ni una hondonada, ni una calina; ni tampoco árboles, ni piedras. Es
en la playa abierta y arenosa frente al mar y, tierra adentro, en terrenos
eriazos y viñedos escuetos, donde han vivido y viven los refugiados de España.
Es decir, que los cien mil hombres alojados en Argelès no tuvieron en un
principio abrigo de ninguna especie, ni fuego para contrarrestar el frio
invernal, ni un techo que les guardara del cierzo, ni una pared que los defendiera
de los aires marinos.
Isidro Fabela, Delegado de México ante las
Sociedad de Naciones, 24 de febrero de 1939.
Los
universitarios en campos de concentración
Encontré
en Argelès, en Arlés y en Amélie buen número de universitarios que desean ir a
México: profesores de las facultades de Filosofía y de Derecho de las
universidades de Madrid y Barcelona, médicos, ingenieros y abogados que no
quieren regresar a su patria. Asimismo, muchos mecánicos, militares salidos de
las academias aviadores, que también quisieran radicarse en nuestra tierra a la
mayor brevedad posible, no solo porque nuestro país ha declarado que les abrirá
sus puertas, sino porque es el que más simpatía les inspira desde el punto de
vista político.
Isidro Fabela, Delegado de México ante las
Sociedad de Naciones, 24 de febrero de 1939.
Condiciones
de vida en el campamento de concentración
Argelès-sur-Mer
El campo era algo dantesco, allí estaba el grueso del ejército en la
playa, sobre la arena, tirados de mala manera, casi no tenían alimentos, les
daban alubias blancas o frijoles hervidos de mala manera. Las horas que
estuvimos allí vimos tirar cadáveres al mar porque no había manera de
enterrarlos, era una cosa pavorosa, estaba totalmente desorganizado y era un
mando, eran como cien mil personas.
Ángela Jiménez Blanco, originaria de Burgos, marzo
de 1939.
«La paz es mucho más que una toma de postura… es una autentica revolución, un modo de vivir, un modo de habitar el planeta, un modo de ser persona.» María Zambrano